Se utilizan principalmente en edificios industriales que, por su diseño, tienen unas pendientes en la cubierta plana entre el 1% y 5%. Esta es una solución válida para cualquier zona climática resultando muy interesantes por su ligereza, aislamiento y estanqueidad. Además de por poder rentabilizar la cubierta produciendo energía para el auto consumo de la actividad industrial, obteniendo un retorno de la inversión.
El sistema se compone de:
- Una chapa perfilada, generalmente de acero galvanizado, de un espesor y perfil adecuados a las cargas y sobrecargas a soportar.
- Una lámina de barrera de vapor.
- Por encima se coloca un aislamiento térmico – acústico con paneles rígidos para conseguir un buen aislamiento, adecuada rigidez y un buen comportamiento a flexión y compresión. Este se fija mecánicamente con un número de fijaciones en función de la exposición de la cubierta o las características climáticas (viento sobre todo) de la zona. Se puede elegir entre Aislamiento PIR
y Lana de Roca. - Posteriormente se procede a colocar una lámina impermeabilizante de FPO o FPO-E.
- Por último, se instalan soportes Roof Anchor anclados a la base y con el collarín especifico soldado a la propia lámina FPO y se monta la estructura que soportará las placas fotovoltaicas.
Ventajas:
- Excelente impermeabilización.
- Alta resistencia mecánica.
- Capacidad para integrar instalaciones de diferente tipo.
- Aislamiento térmico y acústico.
- Aprovechamiento de la cubierta para el auto consumo eléctrico.
- Retorno de la inversión por el aprovechamiento de la cubierta para la producción eléctrica





